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Separación de la hipoteca sin estar casados en España: cómo repartirla y salir del préstamo

agosto 27, 2026 EspanaLegal 12 min read
Separación de la hipoteca sin estar casados en España: cómo repartirla y salir del préstamo

Qué pasa con la hipoteca cuando la pareja se separa

La ruptura no corta la hipoteca: la deuda sigue viva para quienes firmaron el préstamo y nadie sale del contrato por el simple hecho de separarse. Para sacar a una persona del préstamo hace falta el consentimiento del acreedor, tal y como dice el artículo 1205 del Código Civil; y también hace falta que eso quede bien reflejado en la escritura hipotecaria.

En la práctica, eso significa que mientras el banco no acepte el cambio, ambos seguís atados a la cuota, aunque uno ya no viva en la casa. Si pactáis entre vosotros que uno se queda el piso y paga, pero el banco no ha liberado al otro, un retraso en las cuotas puede acabar mirando otra vez al antiguo titular. La separación de pareja manda en vuestra relación, pero no cambia por sí sola el préstamo que firmasteis en España.

Lo mejor

  • El banco puede liberar a uno si el otro acredita solvencia suficiente
  • La extinción de condominio evita pagar ITP si uno se queda la vivienda
  • Vender y cancelar la hipoteca corta la deuda común de forma definitiva
  • Un acuerdo privado fija cuotas y uso mientras se tramita la novación

Lo peor

  • Sin novación, ambos siguen respondiendo al banco aunque ya no convivan
  • La extinción de condominio exige compensar al otro con dinero o subrogación
  • Si uno deja de pagar, el historial de ambos queda dañado en ficheros morosos
  • Vender sin cancelar antes la hipoteca puede dejar deuda pendiente tras la entrega
  • Un reparto mal pactado acaba en juicio de división de cosa común

Opciones para salir del préstamo: vender, quedarse uno o entregar el piso al banco

Salida Qué pasa con la deuda ¿Hace falta el banco? Cuándo encaja
Vender la vivienda Con el precio se paga el préstamo y se cancela si alcanza Sí, para cancelar la hipoteca tras el pago Cuando hay valor suficiente o, al menos, un precio que cubra lo pendiente
Quedarse uno con la casa Uno compra la parte del otro y asume la deuda Sí, porque cambiar de deudor exige consentimiento Cuando uno quiere conservar la vivienda y puede soportar la cuota
Dación en pago La deuda se extingue solo si el banco la acepta Sí, y de forma expresa Solo como salida excepcional, porque pocos bancos la admiten

La salida más limpia suele ser vender. Con la venta canceláis el préstamo, pagáis lo que quede pendiente y repartís el sobrante si lo hay. Así lo resumen también guías prácticas como la de Housfy sobre separación de hipoteca sin estar casados: si el precio cubre la deuda, el problema se cierra de una vez. Si no llega, tendréis que poner dinero para cubrir la diferencia o renegociar con el banco.

Vender la vivienda y cancelar la hipoteca

Si la casa vale lo bastante, vender es la salida más ordenada. El notario firma la compraventa, el banco cobra lo que falta y después se tramita la cancelación registral de la hipoteca en el Registro de la Propiedad. Lo importante aquí es que la cuenta salga: precio de venta menos deuda pendiente menos gastos de la operación.

Si el inmueble está en una ciudad con mercado más ágil, como Madrid, Valencia o Sevilla, a veces la venta se cierra rápido; si no, el plazo lo marca el mercado. Lo que no cambia es la lógica: primero pagas la deuda, luego repartes el remanente.

Adjudicar la casa a uno de los dos

Si uno quiere quedarse la vivienda, lo normal es que compre la parte del otro y que, además, pida al banco el cambio de deudor. Aquí no basta con que firméis un acuerdo entre vosotros: sin consentimiento bancario, el otro sigue dentro del préstamo aunque ya no sea dueño de la casa.

Esta opción funciona bien cuando quien se queda tiene ingresos estables y puede asumir la cuota él solo. También es la vía más habitual cuando hay hijos y se quiere evitar una venta apresurada, pero siempre hay que mirar si el banco acepta la operación y en qué condiciones.

Dación en pago

La dación en pago solo sirve si la entidad la acepta. Entregar las llaves no borra por sí solo la hipoteca y, además, pocos bancos la aprueban fuera de supuestos muy concretos. Si la aceptan, puede cerrar la deuda; si no, seguiréis obligados a pagar.

Por eso es una alternativa excepcional, no una salida automática. En la práctica, cuando se plantea, suele ser porque ni la venta ni la adjudicación a uno de los dos han salido adelante. Y aun así conviene leer muy bien la propuesta del banco para evitar que parezca una cancelación total cuando en realidad no lo es.

Extinción de condominio y subrogación: qué son y cuándo interesan

  • La extinción de condominio es la forma jurídica de disolver la copropiedad de una vivienda que está a nombre de dos personas. Encaja con la idea de comunidad de bienes del artículo 392 del Código Civil, con el derecho de cualquier copropietario a pedir la división en el artículo 400, y con las reglas de adjudicación y división de los artículos 404, 405 y 406 del Código Civil.
  • La subrogación o la novación hipotecaria son el paso bancario que hace posible cambiar quién responde del préstamo. Sin el visto bueno del banco, sacar a un cotitular no es solo una firma entre vosotros.
  • Si la vivienda está en proindiviso, esta suele ser la salida más ordenada: uno se queda el inmueble, compensa al otro y después se ajusta la deuda con la entidad.
  • Cuando las cuotas de propiedad no son iguales, el reparto no se hace a ojo: manda lo pactado en la escritura y, si no hay pacto distinto, la lógica de las cuotas.

Cuándo encaja mejor la extinción de condominio

Encaja especialmente cuando uno de los dos quiere seguir en la casa y el otro prefiere salir con dinero. No obliga a vender en el mercado abierto, que a veces castiga el precio; tampoco deja la copropiedad viva, que es donde suelen empezar los conflictos.

La idea práctica es sencilla: se valora la vivienda, se calcula cuánto vale la parte del que sale y se le compensa. Después, si el banco da el paso, el que se queda asume la hipoteca. Es una solución muy útil en España porque evita mantener dos nombres enganchados a una casa que ya no compartís.

Qué necesita aceptar el banco para dejar fuera a un cotitular

  1. Pedir un estudio de viabilidad en la oficina del banco o con su gestor hipotecario. Plazo: no hay uno legal cerrado; en la práctica suele tardar entre varios días y unas pocas semanas.
  2. Obtener la aprobación de la novación o subrogación subjetiva. Organismo: la propia entidad financiera, que decide si acepta al que se queda como único deudor.
  3. Firmar la escritura en notaría con el cambio de titularidad y, si procede, con la modificación del préstamo. Plazo: se firma el día de la cita notarial, cuando ya está todo cerrado.
  4. Presentar la liquidación fiscal que corresponda y llevar la escritura al Registro de la Propiedad. Plazo: si hay AJD, la autoliquidación suele presentarse en 30 días hábiles; la inscripción registral depende del registro, pero normalmente se mueve en unos días o semanas.

La casa puede dejar de ser de los dos, pero la hipoteca no se mueve sola: sin consentimiento del banco, el préstamo sigue mirando a quien firmó.

Cómo se reparte la vivienda, la deuda y el posible sobrante

Imagina a Ana y Luis, en Sevilla, con una vivienda valorada en 240.000 € y una hipoteca pendiente de 140.000 €. Si la venden por ese precio y los gastos de cancelación y cierre suman 8.000 €, quedan 92.000 € netos. Si la escritura está al 50/50, cada uno recibe 46.000 €.

Si Ana quiere quedarse la casa, el cálculo cambia: tendría que compensar a Luis por su parte del valor neto y, además, hacerse cargo del préstamo si el banco la acepta como única deudora. Y si los dos aportasteis dinero distinto al comprar, el reparto no siempre coincide con la intuición: cuenta lo que diga la escritura y, si no, lo que podáis acreditar.

Si la escritura está al 50/50

Cuando la copropiedad está repartida por mitades, el reparto es bastante directo. Se calcula el valor actual de la vivienda, se resta la deuda pendiente y se divide el resto entre dos.

Ese mismo criterio vale si uno compra la parte del otro: la compensación suele partir de la mitad del valor neto. Si después hay gastos compartidos o una comisión bancaria por el cambio, conviene descontarlos antes para no dejar cuentas abiertas entre vosotros.

Si aportasteis dinero distinto o uno pagó más cuotas

Aquí entra el artículo 393 del Código Civil: los beneficios y las cargas de la comunidad se reparten según la cuota de cada uno, salvo pacto distinto. Si la escritura dice 70/30, ese será el punto de partida; si dice 50/50, no basta con haber pagado más entrada para cambiarlo por arte de magia.

Ejemplo rápido: si la vivienda deja un neto de 92.000 € y las cuotas son 70/30, el reparto teórico sería 64.400 € para quien tiene el 70% y 27.600 € para quien tiene el 30%. Otra cosa es que entre vosotros existan pagos compensables por cuotas, mejoras o cantidades adelantadas, que ya son otra discusión y conviene dejarla por escrito.

Gastos, impuestos y papeleo al cambiar la titularidad de la casa

Concepto Quién suele pagarlo Cuándo aparece Nota práctica
Tasación Quien pide la operación o quien se queda la vivienda Si el banco necesita valorar el inmueble Suele costar unos cientos de euros, según la sociedad de tasación
Notaría Normalmente quien se adjudica la casa, aunque se puede pactar Al firmar la extinción de condominio y, si procede, la novación El coste depende del arancel notarial y del importe de la operación
Registro de la Propiedad Quien adquiere o quien tiene interés en inscribir Después de la escritura El arancel registral también está tasado y depende del valor inscrito
Comisión bancaria Quien asume la novación o lo que diga el contrato Si el banco cobra por cambiar el préstamo Solo si está prevista y correctamente informada
AJD Normalmente quien se adjudica la vivienda Si la extinción de condominio tributa por escritura inscribible Se liquida conforme al artículo 31.2 del TRLITPAJD, y el tipo cambia según la comunidad autónoma

La factura final depende mucho de dónde firméis en España. No paga lo mismo una operación en Cataluña que en la Comunidad de Madrid o en Andalucía, porque el tipo de AJD lo fija cada comunidad autónoma. Y, además, el banco puede cargar comisión si la novación está prevista en el contrato y se os ha informado bien antes de firmar.

Qué paga cada parte en la práctica

  • La tasación suele pagarla quien necesita que el banco dé el visto bueno, aunque podéis pactar compartirla.
  • La notaría normalmente la asume quien se queda la casa o ambos al 50/50, según lo que firméis.
  • El Registro de la Propiedad suele pagarlo quien adquiere, porque es quien quiere dejar el cambio bien inscrito.
  • La gestoría puede venir impuesta por el banco o contratarse por comodidad; si se usa, conviene pactar por adelantado quién la abona.
  • La comisión bancaria solo debe entrar si está prevista en la escritura o en la oferta vinculante y os la han explicado con claridad.

Qué documento no debe faltar antes de firmar

Sin escritura pública, el acuerdo entre vosotros se queda corto para mover una vivienda y un préstamo. Y sin inscripción en el Registro de la Propiedad, el cambio de titularidad no queda bien rematado frente a terceros.

En una separación de hipoteca sin estar casados en España, la escritura es la pieza central: recoge quién sale, quién entra, cuánto se compensa y qué pasa con la deuda. Después, el Registro y la liquidación fiscal terminan de cerrar la operación.

Qué revisar antes de firmar en pareja y qué riesgos asumes si sigues dentro del préstamo

  1. Comprueba si ambos tenéis ingresos suficientes para sostener la cuota sin apurar el mes.
  2. Revisa qué porcentaje de propiedad figura en la escritura, porque de ahí nace el reparto.
  3. Deja firmado un acuerdo de copropiedad o de salida futura para evitar discusiones si la relación se rompe.
  4. No te quedes dentro del préstamo sin plan de salida: si uno deja de pagar, el otro sigue atado a la hipoteca y al riesgo de impago.

Solvencia y límite de endeudamiento

Antes de comprar o de recomprar la parte del otro, mira la nómina, la estabilidad laboral y el resto de préstamos. Como orientación bancaria habitual, la cuota no debería superar el 35% de los ingresos netos mensuales; así lo recuerda Banco Sabadell en su guía sobre hipoteca en pareja sin estar casados.

Si uno se queda con la casa, no basta con que pueda pagar hoy. Tiene que poder hacerlo durante años, con subidas de tipos, gastos de comunidad, seguro y posibles reparaciones. En España, muchas operaciones se tuercen por mirar solo la cuota inicial y olvidar el resto.

Porcentaje de propiedad, acuerdo de copropiedad y salida futura

Dejad por escrito qué aporta cada uno, qué porcentaje de la vivienda os corresponde y cómo se reparte si un día se vende. Si hay aportaciones desiguales, mejor reflejarlas en la escritura de compraventa y en el acuerdo de copropiedad, no solo en un mensaje o en una conversación.

También conviene dejar prevista la salida futura: qué pasa si uno quiere vender, si uno compra al otro o si el banco no acepta el cambio de deudor. Cuanto más cerrado quede ese papel desde el principio, menos guerra habrá cuando llegue la separación y toque repartir la casa, la deuda y lo que sobre.

Fuentes

  1. Jcserranoabogados¿Qué ocurre con la hipoteca en caso de divorcio con hijos?consultado el 02/08/2026
  2. Abadgrupoinmobiliario¿Una hipoteca compartida es una buena alternativa para parejas no …consultado el 02/08/2026
  3. AdjabogadosDivorcio con hijos y vivienda con hipoteca ¿Qué hacer?consultado el 02/08/2026
  4. RankiaSeparacion sin ser casados con Piso/Hipoteca – Rankiaconsultado el 02/08/2026
  5. FinquesfalconSeparación hipoteca sin estar casados: 5 soluciones – Finques Falcónconsultado el 02/08/2026