Qué es un control de alcoholemia y cuál es la prueba habitual
En España, en un control de alcoholemia le pueden hacer dos pruebas obligatorias con etilómetro y, además, un contraste clínico si lo pide o si hay dudas. La prueba ordinaria es el aire espirado, no la sangre.
Ese es el esquema base del artículo 20 del Reglamento General de Circulación, que fija las tasas de alcohol, y del artículo 21 del Reglamento General de Circulación, que regula la comprobación con etilómetro en carretera. En un control de la Guardia Civil, de una Policía Local o de un cuerpo autonómico en España, el punto de partida es siempre el mismo: soplar para medir el alcohol en el aire espirado.
El conductor puede ser sometido a la prueba tanto en carretera como tras una maniobra irregular, un accidente o la apreciación de síntomas. Lo importante es no confundir el aparato con el resultado final: el etilómetro mide, pero la validez jurídica del expediente depende de cómo se haga todo el proceso.
Cuántas pruebas pueden hacerle en un control de alcoholemia
La confusión nace de que unas fuentes cuentan solo las dos mediciones de aire espirado y otras añaden la analítica de contraste prevista en los artículos 22 y 23 del Reglamento General de Circulación. Por eso se habla a veces de dos pruebas y otras de tres fases.
| Fase | Qué se hace | ¿Es obligatoria? | Qué cuenta a efectos del control |
|---|---|---|---|
| Primera medición | Primer soplido con etilómetro | Sí | Sirve como detección inicial |
| Segunda prueba | Segundo soplido, tras esperar el tiempo legal | Sí, si la primera sale positiva o hay síntomas | Es la que se toma como referencia final |
| Contraste clínico | Sangre, orina u otros análogos en centro sanitario | Solo si la pide el interesado | Sirve para confirmar o desmentir el etilómetro |
En la práctica, "dos pruebas" suele significar dos soplidos; "tres" suma la analítica de contraste.
Primera y segunda prueba con el etilómetro: qué cambia en cada una
- La primera medición es el filtro inicial: el agente le hace soplar y obtiene un valor orientativo del alcohol en el aire espirado.
- Si esa primera lectura supera el límite permitido o usted muestra signos evidentes de embriaguez, se avisa de que habrá una segunda prueba.
- La segunda medición se hace con el mismo criterio técnico y tras esperar al menos 10 minutos entre una y otra.
- A efectos prácticos, el resultado que pesa en el expediente es el de la segunda prueba, no el primero.
La llamada «tercera prueba»: cuándo no es otra medición del etilómetro sino un contraste clínico
- No es una nueva soplada al aparato: la llamada tercera prueba es, en realidad, una analítica de sangre, orina u otro método análogo.
- Se hace en un centro sanitario, no en el arcén ni en el vehículo policial.
- No sustituye automáticamente a la prueba de aire espirado: se usa para contrastarla.
- Si usted la pide, debe poder desplazarse al centro más próximo con ayuda de los agentes.
Cuándo pueden obligarle a repetir la prueba y qué pasa con los 10 minutos
- Si la primera medición da un resultado superior al permitido, el agente debe informarle de que habrá una segunda prueba.
- Si, aunque la cifra no sea alta, el conductor presenta síntomas claros de haber bebido, también procede repetirla.
- Entre ambas mediciones debe pasar un tiempo mínimo de 10 minutos; ese intervalo no es decorativo, es parte del control.
- Usted puede seguir la secuencia por sí mismo o con acompañantes y testigos, y formular cuantas alegaciones u observaciones tenga por conveniente.
Si el agente no respeta ese margen o no deja constancia correcta del procedimiento, la defensa gana argumentos para discutir la fiabilidad del resultado. En España, el detalle importa mucho más de lo que parece en un control de carretera.
Puede pedir sangre, orina u otras pruebas de contraste en España
El artículo 23 del Reglamento General de Circulación reconoce el derecho del interesado a pedir análisis de sangre, orina u otros análogos para contrastar el resultado del etilómetro. Si lo solicita, los agentes deben adoptar las medidas más adecuadas para trasladarle al centro sanitario más próximo.
Ventajas
- Permite discutir un positivo de aire espirado cuando hay dudas sobre la medición, el estado del aparato o la forma en que se hizo el control.
- Puede servir para aclarar un margen muy ajustado, especialmente si la cifra está cerca del límite administrativo o penal.
- El personal sanitario debe dejar constancia del sistema empleado, la hora exacta de la toma, el método de conservación y el porcentaje de alcohol en sangre.
Inconvenientes
- Si la analítica confirma la tasa, el coste cae sobre el interesado.
- Supone tiempo, traslado y una gestión más larga, con la parada del vehículo y la espera asociada.
- Si la prueba sale negativa, habrá que discutir el reintegro del gasto con la Administración competente, lo que alarga el expediente.
Cómo se tramita la prueba de contraste y qué debe anotar el personal sanitario
- El centro sanitario debe identificar el sistema usado para investigar la alcoholemia, por ejemplo la técnica analítica aplicada a la muestra.
- Debe quedar reflejada la hora exacta de la extracción o toma de muestra.
- También se anota el método de conservación para garantizar la cadena de custodia.
- El parte debe incorporar el porcentaje de alcohol en sangre del examinado o el resultado equivalente en la analítica practicada.
- Esa documentación es la que permite comparar el contraste con la lectura del etilómetro y defenderla o impugnarla después.
Cuánto cuesta la analítica según salga positiva o negativa
| Resultado de la analítica | Quién asume el coste | Qué pasa después |
|---|---|---|
| Positiva y confirma la tasa | El interesado | La Administración puede repercutirle el gasto |
| Negativa y desmiente el etilómetro | Los órganos periféricos de la Jefatura Central de Tráfico o la autoridad municipal competente | Lo normal es que la Administración soporte o reintegre el coste |
En la práctica de la DGT y de muchos ayuntamientos españoles, la clave está en quién confirma a quién: si la analítica confirma el positivo, paga el conductor; si lo desmiente, el coste no debe acabar en sus manos.
Qué valor tiene el etilómetro y el ticket: margen de error, revisiones y prueba en juicio
Imagine a Marta, parada en Sevilla un sábado de madrugada. El etilómetro marca 0,29 mg/l en la primera prueba y 0,27 mg/l en la segunda. El agente imprime el ticket y lo incorpora al atestado. Si el equipo está correctamente verificado, ese papel no decide solo el caso, pero sí aporta un indicio sólido; si el aparato no ha pasado su control, la discusión cambia por completo.
La fuerza del ticket se entiende mejor con la artículo 297 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que recuerda que el atestado policial no sustituye sin más a la prueba judicial, y con el artículo 741 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que deja al tribunal valorar libremente la prueba practicada. En un juicio rápido por alcoholemia en España, el ticket del etilómetro suele entrar en esa valoración junto con la declaración de los agentes y, si existe, la analítica de contraste.
Sobre el margen de error, varias guías divulgativas citan un 5% cuando el dispositivo tiene menos de un año y un 7,5% cuando supera ese plazo. Tómelo como referencia orientativa, no como una rebaja automática de la tasa: lo decisivo es que el etilómetro haya pasado su verificación periódica y esté en condiciones de uso. Si no la ha pasado, la defensa tiene base para discutir la fiabilidad del resultado.
Qué ocurre si supera la tasa o muestra síntomas de embriaguez
- Si la tasa supera los límites administrativos, se abre la vía sancionadora de la Ley de Tráfico; el artículo 14 del texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial obliga a no conducir tras haber consumido alcohol.
- Si la lectura rebasa el umbral penal del artículo 379.2 del Código Penal —o si se conduce bajo la influencia del alcohol— puede haber delito, con penas de prisión de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, y privación del derecho a conducir de 1 a 4 años.
- Aunque no llegue a delito, la denuncia administrativa puede acabar en multa, pérdida de puntos y constancia en el expediente; en carretera, además, el vehículo puede quedar inmovilizado si el conductor no puede seguir.
- Si hay síntomas claros de embriaguez, no basta con discutir la cifra: la autoridad puede apoyarse en la apreciación de los agentes y en el resto de signos externos, especialmente en controles de madrugada, tras salidas de ocio o en vías urbanas de grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Zaragoza.
- Si usted cree que el control se ha hecho mal, el momento de pelearlo es en el acta, con los tiempos, el ticket, la verificación del equipo y, si la pidió, la prueba de contraste sanitaria.
Dudas frecuentes sobre los controles de alcoholemia
1. ¿Cuántas pruebas de alcohol le hacen en un control?
Lo habitual es que le hagan dos mediciones con el etilómetro, separadas por unos minutos, para comprobar que el resultado es fiable. Si ambas salen positivas y superan el límite, puede haber una prueba de contraste con análisis de sangre, orina u otra comprobación en un centro sanitario o en un punto autorizado.
2. ¿Cuántas veces puede dar positivo en un control de alcoholemia?
Puede dar positivo en una o en las dos mediciones del soplo, porque en los controles de carretera suelen hacerse dos pruebas seguidas. Si la primera ya supera el límite, la segunda suele confirmar el resultado; si discrepan mucho, los agentes pueden repetir la medición o trasladarle a una prueba de contraste.
3. ¿Se puede repetir la prueba de alcoholemia?
Sí, la prueba se repite casi siempre: en los controles ordinarios se hacen dos soplidos para confirmar el resultado. Además, si usted no está de acuerdo con la medición o el aparato detecta una incidencia, puede solicitar una prueba de contraste, normalmente mediante análisis de sangre u otra verificación médica.
4. ¿Cuál es la prueba que más se hace en los controles de alcohol?
La más frecuente es la prueba de aire espirado con etilómetro, es decir, soplar en el aparato de la patrulla o del dispositivo fijo. Es la que se usa primero en carretera porque es rápida y permite medir al momento la tasa de alcohol; después, solo en algunos casos, se pasa a una prueba de contraste.
Fuentes
- DgtAsí son los controles de alcoholemia y drogas – DGTconsultado el 28/07/2026
- MedlineplusPrueba de alcohol en la sangre – MedlinePlusconsultado el 28/07/2026
- HispacolexPrueba de alcoholemia ¿Quiénes están obligados a hacerla?consultado el 28/07/2026
- GavilanformacionProcedimiento de los controles de Alcoholemia – Autoescuela Gavilanconsultado el 28/07/2026
- Race¿Qué es y cómo funciona un control de alcoholemia? – RACEconsultado el 28/07/2026
