Qué diferencia hay entre una baja por depresión y una excedencia en España
Tras una baja por depresión, puedes pedir una excedencia, pero no es lo mismo que seguir de baja médica. En España, la incapacidad temporal se encaja en la LGSS, en particular en sus artículos sobre la incapacidad temporal, mientras que la suspensión del contrato y las excedencias se regulan en los arts. 45, 46 y 34.8 del Estatuto de los Trabajadores.
La diferencia práctica es sencilla: con la baja médica sigues protegido por el sistema de la Seguridad Social porque no estás en condiciones de trabajar; con la excedencia, en cambio, dejas de prestar servicios por una decisión o una causa laboral prevista por la ley, y tu relación con la empresa queda en pausa, no en tratamiento médico.
Qué cubre la baja médica por depresión y qué efectos tiene en el trabajo
- Impide trabajar mientras el médico de familia, el psiquiatra o la inspección médica consideran que no puedes desempeñar tu puesto con normalidad.
- El contrato queda suspendido, pero no roto: no hay despido por el mero hecho de estar de baja.
- Durante ese tiempo se puede cobrar la prestación económica por incapacidad temporal, según la LGSS y la contingencia que se haya reconocido.
- La empresa sigue vinculada al proceso, pero no puede exigirte presencia ni productividad como si estuvieras en activo.
Qué cubre la excedencia y qué no durante el tiempo fuera de la empresa
- Dejas de trabajar y, en la excedencia voluntaria, también de cobrar salario.
- En la excedencia voluntaria no hay cotización ordinaria por esa relación laboral mientras dura la suspensión.
- El vínculo laboral sigue vivo, pero cambia tu posición: no prestas servicios y no ocupas el puesto como antes.
- La expresión excedencia por salud se usa mucho en conversación, pero no es una categoría autónoma cerrada en el Estatuto; conviene mirar si en realidad encaja una excedencia voluntaria, una de cuidado o una medida de adaptación.
- La excedencia forzosa no la impone la empresa por motivos económicos u organizativos: en el ET responde a otros supuestos legales concretos.
Qué alternativas pueden encajar antes de pedir excedencia
Antes de irte del todo, muchas veces compensa probar una salida menos drástica: adaptar el puesto, bajar el ritmo o ajustar el horario. En España, la petición de adaptación razonable del tiempo y la forma de trabajo se apoya en el art. 34.8 del Estatuto de los Trabajadores, y si hay un problema de salud relacionado con el entorno laboral también entra en juego la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales.
Ventajas
- Te mantiene dentro de la empresa sin cortar el vínculo laboral.
- Puede reducir el estrés sin perder salario de forma tan brusca como en una excedencia voluntaria.
- Facilita un regreso más estable si la depresión está mejorando pero aún no estás al 100 %.
Inconvenientes
- La empresa puede no tener una vacante o una organización fácil para adaptarte.
- No siempre resuelve el problema de fondo si el puesto o el equipo son precisamente el desencadenante.
- Puede requerir negociación y paciencia, sobre todo si hay turnos, presión comercial o carga muy alta.
Si el problema es médico, manda la baja; si el problema es volver demasiado pronto, suele ser más útil ajustar el puesto antes que forzar una excedencia mal encajada.
Lo mejor
- Conservas el empleo reservado mientras recuperas estabilidad tras el alta médica
- Puedes parar la presión laboral sin renunciar al vínculo con la empresa
- Te da margen para tratamientos, terapia y ajustes de medicación sin horarios rígidos
- Si es excedencia voluntaria, no necesitas justificar motivos ante la empresa
Lo peor
- No cobras salario ni cotizas durante la excedencia voluntaria
- La reincorporación no es automática: solo tienes derecho preferente a vacante similar
- Pedirla justo tras el alta puede generar rechazo si no respetas el preaviso
- Si dura poco, puedes agotar el plazo mínimo exigido por convenio o empresa
Qué opciones reales tienes tras una baja por depresión
Después de una baja por depresión, las salidas más realistas en España suelen ser volver al puesto, pedir una excedencia voluntaria o negociar ajustes en el trabajo. La clave es no confundir una suspensión médica con una salida laboral, porque cada figura sirve para algo distinto y produce efectos distintos en salario, cotización y reingreso.
- Reincorporarte si el alta médica ya está cerca y el puesto no te supone un riesgo serio.
- Pedir una excedencia voluntaria si necesitas alejarte de la empresa y ganar aire.
- Solicitar una adaptación del puesto, del horario o de la carga si el problema está en el contexto, no en la actividad en sí.
- Valorar una reducción de jornada si seguir trabajando te ayuda, pero a menos intensidad.
- Mantener la baja médica si todavía no estás en condiciones de volver; aquí no conviene precipitarse.
Qué tipo de excedencia puede encajar en tu caso
- Voluntaria: la eliges tú, si cumples la antigüedad mínima prevista en el art. 46 ET.
- Forzosa: no nace por una depresión ni por una decisión organizativa de la empresa; se reserva a los supuestos legales de cargo público o funciones representativas previstos en el ET.
- Por cuidado de hijos o familiares: está pensada para atender necesidades familiares concretas, no para cubrir una baja médica.
- Si alguien te habla de una excedencia por salud, conviene pedir que te lo traduzcan a una figura real del Estatuto, porque si no puedes acabar firmando algo que no te protege como esperas.
Cuándo interesa cada opción si vienes de una depresión
Si necesitas tiempo para recuperarte y todavía no ves claro volver, la excedencia voluntaria puede darte margen, pero ojo: no te garantiza el mismo puesto exacto a la vuelta. Si lo que priorizas es conservar mejor el retorno, suele interesar más negociar una adaptación del puesto, una jornada más corta o incluso teletrabajo parcial cuando el trabajo lo permite.
Si la cuestión es médica y aún estás incapacitado, la salida sensata es seguir de baja hasta recibir el alta. Forzar una excedencia para tapar una baja mal cerrada suele acabar en más problemas que soluciones, sobre todo si luego discutes el reingreso o la prestación.
Qué requisitos debes cumplir para pedir la excedencia después de la baja
| Situación | Qué exige | Qué conviene acreditar | Matiz útil en España |
|---|---|---|---|
| Excedencia voluntaria | Antigüedad mínima de 1 año y duración entre 4 meses y 5 años | Solicitud escrita, fecha de inicio y duración pedida | No hay reserva exacta del puesto; hay derecho preferente de reingreso si hay vacante |
| Excedencia por cuidado de hijos o familiares | Requisitos específicos del supuesto familiar, no siempre antigüedad mínima | Libro de familia, dependencia o documentación equivalente | La reserva del puesto es más fuerte que en la voluntaria |
| Sigues de baja médica | Informe o parte médico de IT | Partes de baja y seguimiento clínico | La baja médica no se sustituye por una excedencia sin ordenar bien la fecha |
| Ya has vuelto al trabajo | Cumplir la regla del tipo de excedencia elegida | Comunicación a RR. HH. y prueba de entrega | Es la vía más limpia si ya te has reincorporado y quieres pausar después |
Cuándo puede solicitarse y si hace falta volver antes al trabajo
No hay una única respuesta para todos los casos. La excedencia voluntaria puede plantearse al final de la baja o después de reincorporarte, pero lo más prudente es fijar una fecha de inicio clara para que no se solape con la incapacidad temporal. Si sigues de baja, primero manda la baja; si ya has recibido el alta, puedes tramitar la excedencia con más limpieza documental.
Qué papel tiene el informe médico y el servicio de prevención
El informe médico ayuda, pero no convierte por sí solo la excedencia en un derecho automático por salud. Sirve para explicar por qué necesitas tiempo, por qué volver ahora sería malo o qué condiciones te desaconsejan reincorporarte sin cambios.
El servicio de prevención de la empresa puede ser útil si lo que necesitas es un ajuste: cambio de turno, menos exposición al público, carga más repartida o un entorno menos agresivo. Su papel es preventivo, no terapéutico; no decide tu diagnóstico, pero sí puede ayudar a que el trabajo no te empeore.
Cómo se pide paso a paso a la empresa
- Redacta una solicitud por escrito a RR. HH. o a la dirección de la empresa, indicando qué excedencia pides, desde qué fecha y por cuánto tiempo.
- Presenta la solicitud por un canal que deje rastro: registro interno, burofax o correo corporativo con acuse de recibo.
- Pide respuesta expresa y guarda copia de todo; si no contestan o te la deniegan, prepara la reclamación y la conciliación previa ante el SMAC o el órgano equivalente de tu comunidad autónoma, conforme al art. 63 de la LRJS.
- Si no hay acuerdo, pasa a la demanda ante el Juzgado de lo Social competente.
Qué documentación conviene preparar y guardar
- Informes o partes médicos que expliquen la baja por depresión y su evolución.
- La solicitud de excedencia firmada, con fecha y duración pedida.
- Correos con RR. HH., respuestas de la empresa y cualquier conversación importante por escrito.
- El justificante de entrega: sello, acuse, resguardo del burofax o confirmación del sistema interno.
- Nóminas, contrato o comunicaciones de antigüedad, por si la empresa discute que cumples los requisitos.
Qué plazos y formas de entrega son más seguros
- Registro interno: si la empresa tiene sede en Madrid, Barcelona, Sevilla o cualquier otra ciudad, es la opción más limpia cuando te sellan copia.
- Burofax: da prueba fuerte de envío y contenido; es muy útil si prevés conflicto.
- Correo corporativo con acuse: sirve si la empresa lo usa de forma habitual y puedes acreditar lectura.
- Canal interno equivalente: solo si deja constancia fechada y descargable; si no, no te fíes para un derecho sensible.
Qué derechos conservas durante la excedencia y al volver
| Derecho o situación | Excedencia voluntaria | Excedencia por cuidado | Qué debes vigilar al volver |
|---|---|---|---|
| Reserva del puesto | No hay reserva exacta del mismo puesto | Sí existe reserva en los términos legales del supuesto | Revisa si hay vacante real o derecho preferente |
| Salario | No se cobra salario | No se cobra salario, salvo mejora concreta | No confundas reingreso con pago atrasado |
| Cotización | En general no cotizas por esa relación | Puede haber matices según el supuesto | Si te preocupa la jubilación, revisa tu vida laboral |
| Reingreso | Derecho preferente si hay vacante compatible | Reingreso más protegido | Pide por escrito la vuelta y conserva respuesta |
| Adaptación del puesto | Puede pedirse al volver | También puede pedirse | Encaja con el art. 34.8 ET si necesitas ajustes |
Qué pasa con la reserva de puesto y el reingreso
En la excedencia voluntaria, lo normal no es que te guarden el puesto exacto, sino que tengas un derecho preferente de reingreso cuando exista una vacante de igual o similar categoría. Por eso conviene pedir la vuelta por escrito y no quedarse en llamadas informales.
La empresa no puede inventarse una negativa automática si hay vacantes y tú has pedido reingreso en forma. Otra cosa es que, si no existe una plaza compatible en ese momento, el retorno se retrase hasta que aparezca una oportunidad real.
Qué hacer si necesitas adaptar el puesto al volver
Si la depresión te dejó más sensible al estrés, al ruido o a los cambios bruscos, pide ajustes concretos: entrada flexible, menos atención al público, menos carga, teletrabajo parcial o un cambio de turno. No hace falta dramatizarlo; basta con concretarlo y pedirlo por escrito.
La vuelta va mejor cuando el ajuste es medible y razonable. No se trata de trabajar menos por capricho, sino de evitar una recaída que te deje otra vez fuera.
En la excedencia voluntaria no hay blindaje del puesto exacto; lo que sí existe es un derecho preferente a reingresar cuando haya vacante compatible.
Qué pasa con el dinero, la cotización y una posible incapacidad permanente
Imagina a Ana, administrativa en Sevilla, con una base reguladora de 1.500 euros al mes y una baja por depresión de 30 días por contingencia común. Si sigue de baja todo el mes, los primeros 3 días no generan prestación ordinaria salvo mejora del convenio; del día 4 al 20 cobra el 60 %, y desde el día 21 el 75 %. Si luego pide una excedencia voluntaria, deja de cobrar salario por esa relación y deja de cotizar por ese contrato mientras dure la excedencia.
Quién paga la baja por depresión y cuánto se cobra
| Tramo de la baja | Quién abona en la práctica | Porcentaje sobre la base reguladora | Ejemplo con 1.500 €/mes |
|---|---|---|---|
| Días 1 a 3 | Sin prestación ordinaria, salvo mejora de convenio | 0 % | 0 € |
| Días 4 a 15 | Empresa, en pago delegado | 60 % | 30 €/día |
| Días 16 a 20 | INSS o Mutua, según la contingencia y la cobertura | 60 % | 30 €/día |
| Desde el día 21 | INSS o Mutua | 75 % | 37,50 €/día |
Con esos datos, Ana cobraría 510 euros por los 17 días del tramo del 4 al 20 y 375 euros por los 10 días del tramo del 21 al 30. Total estimado: 885 euros en ese mes, antes de posibles mejoras de convenio o complementos de empresa.
Cuándo la depresión puede acabar en incapacidad permanente
La depresión no lleva automáticamente a una incapacidad permanente. El salto solo se plantea si, después de un tratamiento serio y una incapacidad temporal prolongada, persisten limitaciones funcionales importantes que te impiden trabajar con normalidad.
En ese momento el INSS puede valorar una incapacidad permanente conforme a la LGSS. Lo decisivo no es el diagnóstico en sí, sino cómo te deja la enfermedad: concentración, ritmo, trato con el público, tolerancia al estrés, cumplimiento de horarios y capacidad real para sostener un empleo.
Qué hacer si la empresa deniega la excedencia o no contesta
- Repite la petición por escrito a RR. HH. o a la dirección, dejando claro qué tipo de excedencia solicitas y desde qué fecha.
- Reúne la prueba del envío, la falta de contestación o la negativa expresa, y prepara la papeleta de conciliación ante el SMAC, CMAC u órgano equivalente de tu comunidad autónoma, sin apurar el plazo de tu acción concreta.
- Si no hay acuerdo en conciliación, presenta demanda ante el Juzgado de lo Social.
Cómo reclamar sin perder pruebas ni plazos
- Guarda todos los correos, WhatsApps laborales y documentos de la empresa en una carpeta única.
- Haz capturas con fecha si la conversación fue por mensajería interna o móvil de empresa.
- Presenta la papeleta de conciliación en cuanto tengas una negativa clara; no dejes que el asunto se enfríe.
- Si te responden con silencio, conserva ese silencio también: en pleitos laborales vale tanto una negativa escrita como una ausencia de respuesta cuando has dejado rastro.
Cuándo acudir al SMAC y al Juzgado de lo Social
Acude al SMAC, CMAC o al servicio autonómico equivalente en cuanto la empresa bloquee el reingreso o discuta tu derecho. En muchas comunidades el trámite cambia de nombre, pero la función es la misma: intentar un acuerdo antes de demandar.
Si no hay arreglo, el Juzgado de lo Social es el siguiente paso. Allí ya no vale solo tu versión: importa mucho la prueba de que pediste la excedencia bien, con fecha, con recibo y dentro de los requisitos legales.
Fuentes
- FactorialTodo sobre la baja por depresión: conceptos básicos, duración y tiposconsultado el 31/07/2026
- DecusabogadosGuía Completa sobre la Excedencia Laboral – Decus Abogadosconsultado el 31/07/2026
- MutuafacilBaja por depresión: cómo pedirla, cuánto cobras y cuánto dura 2026consultado el 31/07/2026
- UnirBaja por depresión – SUPERCUIDADORESconsultado el 31/07/2026
- KenjoBaja por depresión: cómo se tramita, requisitos y duraciónconsultado el 31/07/2026
