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Vitamina K en alimentos: cuáles son los más ricos y fáciles de encontrar en España

julio 13, 2026 EspanaLegal 10 min read
Vitamina K en alimentos: cuáles son los más ricos y fáciles de encontrar en España

Qué es la vitamina K y por qué importa

La vitamina K está sobre todo en verduras de hoja verde y es clave para coagular bien y cuidar el hueso. En España, los alimentos más ricos y fáciles de encontrar son el perejil, las espinacas, las acelgas, los berros y el brócoli.

Su función más conocida es ayudar a fabricar proteínas que intervienen en la coagulación: sin ella, el cuerpo tarda más en frenar un sangrado. También participa en el mantenimiento óseo, porque ayuda a que el calcio se use donde toca y no se quede circulando sin control. Por eso una dieta pobre en vitamina K no suele notarse de un día para otro, pero sí puede pasar factura si se mantiene mucho tiempo o si hay problemas de absorción.

En la práctica, en una alimentación normal de España no hace falta ir contando miligramos cada jornada. Basta con meter verduras verdes varias veces por semana y repartirlas con cierta regularidad. La clave está en la constancia, no en hacer picos de un día para otro.

Vitamina K1 y K2: en qué se diferencian

Forma Dónde aparece Ejemplos habituales en España Peso en la dieta diaria
K1 o filoquinona Verduras de hoja verde y algunas hortalizas Perejil, espinacas, acelgas, berros, brócoli, lechuga romana Es la que más aporta en una dieta española normal
K2 o menaquinonas Fermentados y alimentos de origen animal Quesos curados, algunos fermentados, hígado, huevo, carnes Suele aportar menos que la K1 en la compra cotidiana

Vitamina K1: la que domina en verduras

La vitamina K1 es la que más manda en el plato de cada día en España, porque está muy concentrada en las hojas verdes. Si haces compra en un mercado municipal, en la frutería o en cualquier supermercado español, la verás en productos tan normales como espinacas, acelgas, berros o lechugas oscuras.

Su ventaja es clara: con poca cantidad ya sumas bastante. Un puñado de perejil picado o una ración pequeña de espinacas puede aportar más vitamina K que otros alimentos mucho más grandes en volumen. Por eso, aunque la ración de verdura parezca modesta, el aporte real no lo es.

Vitamina K2: la que aparece en fermentados y alimentos animales

La vitamina K2 aparece más en alimentos fermentados y en algunos productos animales, como huevo, hígado o ciertos quesos curados. En España, sigue estando presente, pero suele pesar menos en la ingesta diaria que la K1, porque no la consumimos en cantidades tan altas ni tan frecuentes como las verduras de hoja verde.

También hay que tener en cuenta que muchos fermentados con más K2 no forman parte de la cesta habitual española. Por eso, si uno mira la dieta media de aquí, la mayor parte de la vitamina K llega por el lado de las verduras. > En España, la K1 es la reina de la mesa; la K2 suma, pero normalmente no es la que manda.

Los alimentos más ricos en vitamina K que puedes comprar en España

Alimento Vitamina K aprox. (µg/100 g) Dónde lo compras en España Ración práctica
Perejil 1640 Frutería, mercado y supermercado 1 cucharada picada ya suma bastante
Espinacas 482 Frescas o congeladas en cualquier súper 1 plato de 70-80 g es una buena ración
Acelgas 380 Muy comunes en mercados y supermercados 1 ración salteada o cocida
Berros 250 Fruterías, ensaladas listas y mercados 1 plato pequeño en ensalada
Coles de Bruselas 177 Se encuentran frescas o congeladas 6-8 unidades medias
Brócoli 141 Muy fácil de encontrar todo el año 1 ración de 80-100 g
Hígado de ternera 106 Carnicería y mostrador de carne Ración pequeña, 80-100 g
Lechuga romana 102 Muy habitual en cualquier compra 1/2 cogollo o ensalada generosa
Kiwi 40 Frutería y supermercado 1 pieza mediana
Yema de huevo 32 Huevos de supermercado o granja 1 huevo aporta poco, pero suma
Aguacate 21 Cada vez más común en España 1/2 aguacate mediano

Hortalizas de hoja verde

  • Perejil: es el campeón claro. En la cocina española se usa poco en volumen, pero en contenido por peso es muy potente. Un puñado en un sofrito, en una vinagreta o sobre unas alubias ya marca diferencia.
  • Espinacas: frescas, baby o congeladas, funcionan muy bien en tortilla, crema, salteado o garbanzos. Son de las formas más fáciles de subir vitamina K sin complicarte.
  • Acelgas: muy típicas en España, sobre todo en guisos y cocidas con patata. Tienen buena densidad de vitamina K y encajan en menús baratos.
  • Berros: se ven cada vez más en ensaladas y cremas. Tienen un perfil muy interesante y son de los vegetales que mejor resumen esta vitamina en una compra cotidiana.

Crucíferas y otras verduras

  • Brócoli: es una apuesta segura porque se encuentra bien en España, fresco o congelado, y da mucho juego al vapor, al horno o salteado.
  • Coles de Bruselas: no se comen a diario en todas las casas, pero en temporada se encuentran sin problema y aportan una cantidad notable.
  • Coliflor: tiene menos que el brócoli, pero sigue ayudando y es muy habitual en los platos españoles, sobre todo al vapor, en crema o gratinada.
  • Lechuga romana: no es tan potente como el perejil o las espinacas, pero sí es una forma sencilla de sumar vitamina K con una ensalada de diario.

Otros alimentos fáciles de encontrar

  • Hígado de ternera: aporta vitamina K y también hierro y vitamina A, aunque conviene tomarlo con moderación por su concentración nutricional.
  • Kiwi: no es de los más ricos, pero ayuda a sumar sin esfuerzo. Es una fruta común en fruterías españolas y va bien como postre o merienda.
  • Aguacate: su aporte no es tan alto como el de las verduras verdes, pero en tostadas, ensaladas o cremas suma de forma cómoda.
  • Yema de huevo: el huevo entero aporta menos que una verdura verde, pero en la dieta cotidiana española añade un extra útil.
  • Quesos curados y algunos fermentados: pueden aportar algo de K2, aunque suelen quedar por detrás de la K1 en la ingesta diaria real.

Cuánta vitamina K necesitas y cómo leer las cantidades por 100 g

En adultos, las referencias que se manejan habitualmente están en torno a 90 µg al día en mujeres y 120 µg al día en hombres. No hace falta perseguir el número exacto con una calculadora, pero sí sirve para entender por qué 100 g de un alimento no son una ración realista en todos los casos.

Ejemplo con cifras

Lucía, que vive en Zaragoza, come un plato con 50 g de berros, 30 g de espinacas baby y 1 kiwi. El cálculo aproximado sería este:

  • 50 g de berros x 250 µg/100 g = 125 µg
  • 30 g de espinacas x 482 µg/100 g = 145 µg
  • 1 kiwi mediano = 40 µg

Total aproximado: 310 µg en una sola comida o merienda completa. Eso ya supera de sobra la referencia diaria de un adulto medio, así que el mensaje importante es otro: no te obsesiones con llegar a 100 g exactos de un alimento rico en vitamina K, porque una ración normal suele bastar para aportar mucho.

Lo útil es pensar en raciones reales. Un plato de espinacas salteadas, una ensalada con berros o un brócoli al vapor no son detalles pequeños: en vitamina K cuentan bastante más de lo que parece cuando lees la cifra por 100 g.

Cómo meter más vitamina K en tu dieta con comida habitual en España

  1. Haz una compra base en tu supermercado o mercado de barrio con 2 o 3 verduras verdes que te gusten de verdad: espinacas, acelgas, brócoli o berros.
  2. Reserva una ración al día para una comida principal o una cena ligera; no hace falta que sea grande, pero sí que se repita con cierta regularidad.
  3. Aprovecha formatos prácticos: congelado para espinaca o brócoli, y fresco para berros, lechuga o perejil.
  4. Añade vitamina K a platos muy españoles como lentejas con verduras, crema de calabacín con perejil, tortilla con espinacas o garbanzos con acelgas.
  5. Si tomas Sintrom, antes de cambiar mucho tu dieta habla con tu médico de familia o con la consulta de anticoagulación de tu hospital; no lo dejes para la próxima revisión si vas a pasar de casi nada a varias raciones verdes al día.

Compra semanal y conservación

  • Compra verduras que uses de verdad en casa: bolsa de espinacas, manojo de acelgas, brócoli y un manojo de perejil.
  • En el frigorífico, guarda las hojas verdes lavadas y bien secas para que duren más y no se estropeen en dos días.
  • Si no vas a cocinar enseguida, el congelado es muy buena opción en España para espinacas y brócoli; mantiene bien el uso cotidiano.
  • El perejil picado se conserva mejor si lo secas bien y lo guardas en un recipiente cerrado o en bolsa con papel absorbente.

Cocinado y combinación de alimentos

  • El salteado breve y el vapor son formas cómodas de cocinar sin perder textura ni hacer el plato pesado.
  • Acompaña las verduras con un poco de aceite de oliva virgen extra, porque la vitamina K es liposoluble y se aprovecha mejor con algo de grasa.
  • Si haces cremas o purés, añade las hojas verdes al final para no pasarte de cocción y mantener un sabor más fresco.
  • En ensaladas, mezcla hojas verdes con otras verduras menos ricas para no aburrirte: lechuga romana, berros, tomate, aguacate o huevo duro.

Si tomas Sintrom o sospechas déficit: qué vigilar

La vitamina K no es enemiga del Sintrom, pero sí hay que llevarla con cabeza. El problema no es comer verduras verdes, sino cambiar de golpe la cantidad que tomas cada semana. Si un día no comes casi nada y al siguiente haces una gran ensalada diaria, el control puede volverse más inestable.

Personas que toman anticoagulantes

Ventajas

  • Mantener una ingesta regular de vitamina K ayuda a que el INR sea más previsible.
  • Seguir comiendo verduras mejora la calidad de la dieta y no obliga a hacer menús pobres.
  • Una pauta estable permite que el médico ajuste mejor el acenocumarol si hace falta.

Inconvenientes

  • Los cambios bruscos de dieta, sobre todo con muchas hojas verdes de golpe, pueden desajustar el control.
  • Los suplementos de vitamina K tomados por tu cuenta no son buena idea si usas Sintrom.
  • Las dietas milagro, los ayunos largos o los batidos verdes intensivos pueden dar problemas más que ayudar.

Cuándo consultar por posible déficit

  • Si notas hematomas fáciles, sangrado de encías o nariz sin explicación clara.
  • Si aparecen sangrados más largos de lo normal tras pequeños cortes o cepillados.
  • Si tienes diarrea persistente, celiaquía, problemas biliares, enfermedad intestinal o cirugía digestiva reciente, porque la absorción puede fallar.
  • Si has tomado antibióticos durante mucho tiempo o muy seguidos y además comes pocas verduras.
  • Si ves sangre en heces u orina, o una menstruación mucho más abundante de lo habitual, consulta en tu centro de salud o en Urgencias si el sangrado es importante.

Con Sintrom, la regla de oro es simple: no borrar la vitamina K, sino mantenerla estable y avisar al médico si cambias mucho la dieta.

Dudas habituales sobre la vitamina K

1. ¿Qué frutos secos aportan vitamina K?

Los pistachos son los frutos secos que más vitamina K aportan, con alrededor de 13 microgramos por 100 g. En el resto, la cantidad suele ser bastante baja: almendras, nueces, avellanas o cacahuetes aportan poco comparado con verduras como las espinacas o las acelgas. Si buscas subirla de verdad, no conviene depender solo de los frutos secos.

Fuentes

  1. Clinicadenutricionmadrid[PDF] Alimentos Tabla Vit K – Clinica de nutrición Madridconsultado el 12/07/2026
  2. SegurcaixaadeslasVitamina K: por qué es importante y en qué alimentos podemos …consultado el 12/07/2026
  3. Stjude[PDF] Los anticoagulantes y la vitamina Kconsultado el 12/07/2026